Cada mañana despertamos con malas noticias de conflictos en todo lugar. Nuestro país se encuentra sumergido en una crisis de violencia profunda y el peligro parece estar a la vuelta de la esquina. Ante este escenario, podríamos exclamar: «este mundo está lleno de maldad». Pero ¿qué revela Romanos 3 sobre nuestro propio corazón?
Pablo, citando Salmos, nos dice que «no hay justo, ni aun uno» (Rom. 3:10) y que «no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios» (Rom. 3:11). No se refiere solo a faltas graves, también a las maneras sutiles “y a veces bien vistas” en que tratamos de justificarnos: en la Universidad puede ser por calificaciones o popularidad; en el entorno laboral por eficiencia, reputación o ascensos; incluso en nuestras Iglesias por moralidad o servicio visible. Así, reconocemos que la verdadera condición humana no está en nuestra apariencia externa ni en nuestras credenciales, sino en un corazón que tiende a desviarse y justificar sus propias obras, incluso usando causas nobles como excusa.
Pecadores y gracia: dos realidades que conviven
Aunque no cometamos crímenes de alto impacto, somos culpables ante Dios. Génesis 6:6 describe su lamento al ver la corrupción del hombre; Pablo retoma esa misma idea: nuestro corazón es necio y corrupto (Rom. 3:12). ¿Cómo respondemos a esta acusación?
Por un lado, podríamos esforzarnos en agradar a Dios por méritos, pero Romanos invita a otra práctica: confiar en la gracia. Vivir por gracia soltando la carga de la autojustificación y descansar en el perdón que ya es nuestro por fe (Rom. 3:24). En esa dinámica vemos el papel de la humildad: no es un sentimiento de inferioridad, sino el reconocimiento de nuestra necesidad de Cristo (Rom. 3:27).
Justos: Libres del castigo de nuestros pecados
En el contexto del Imperio Romano, el término “Evangelio” (euangelion en griego) no era originalmente una palabra religiosa, sino un término político y militar. El Evangelio era el anuncio oficial de una “buena noticia” imperial, como:
- El nacimiento de un emperador.
- La coronación de un nuevo César.
- Una victoria militar importante que traía “paz” al imperio.
En este contexto, los primeros cristianos, incluyendo al apóstol Pablo, adoptaron y redefinieron el término Evangelio para proclamar las “Buenas Noticias” de Jesucristo. Al afirmar que Jesús, y no el emperador, era el verdadero Señor y Salvador, y que la batalla en contra del pecado, lo malo y lo injusto había sido ganada por el sacrificio (muerte y resurrección) de Jesús.
Hoy ya no estamos alejados de Dios, aquellos que creemos en Jesús el Hijo de Dios, podemos acercarnos confiadamente a Dios sabiendo que no nos rechazará. Jesús actúa como nuestro abogado e intercesor para con Dios; Él es el sacrificio por el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero (1 Juan 2:1-2).
Esta es una buena noticia, porque nosotros quienes merecíamos la ira de Dios, hoy nuestra lista de pecados, malas acciones, injusticias, todas ellas y aún más, son perdonadas por el simple hecho de tener fe en Jesús. Mientras seguimos en este mundo este constante mal llamado pecado sigue apareciendo diariamente, pero ya no forma parte de quienes somos, de nuestra identidad, puesto que tenemos una nueva identidad basada en los valores del Reino de Dios, esto nos da el derecho de decir: “Abba Padre” una forma cariñosa de decir padre a Dios, hemos dejado de ser considerados malos, injustos y pecadores, para ser llamados hoy amigos e hijos de Dios.
“Es tiempo de mostrar arrepentimiento genuino y pedir perdón por nuestros pecados cambiando de actitud: busca y llama A Dios, Él está dispuesto a reconciliar la relación que tengamos con Él”.
Conoce más a los autores

Nací en el 2001 y vivo en Naranjito con mi familia y mi gato Tom. Me gradué en Ingeniería de Software en la Universidad Estatal de Milagro en 2024. Sirvo en la Iglesia Bautista Dios es Amor como director de liturgia, maestro y presidente del grupo de jóvenes. Trabajo a medio tiempo como Asesor Pastoral acompañando al GU de la UNEMI (Virtual) y encargado del área de IT en la CECE. Y en mi otro medio tiempo me dedico a construir aplicaciones de software para clientes en el Ecuador.







